Actividades:
REALICE UN ESCRITOEN UNA HOJA Y COPIE LAS OPINIONES INDIVIDUALES DE LOS COMPAÑEROS
1. Cuál considera es la dificultad más grande que se presenta a nivel familiar para que los niños hayan llegado a ser tan dependientes de la tecnología?
2. De la lectura. ¿Cuál fue la idea que más le llamo la atención y por qué?
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Abuso de la
tecnología puede generar depresión y aislamiento en niños
Abuso de la
tecnología puede generar depresión y aislamiento en niños
La falta de
control frente al uso de dispositivos tecnológicos puede alejar a los niños de
sus deberes, generando frustración, desconcierto y estrés. También se puede
presentar irritabilidad, desórdenes del sueño y bajo rendimiento académico.
El uso
desmedido y sin control de la tecnología en los niños puede generar problemas
de salud, desórdenes en el sueño, irritabilidad, bajo rendimiento académico,
aislamiento y depresión, y esto se refleja en los tiempos que permanecen
conectados, el comportamiento que asumen con sus pares y mayores, o el
desinterés frente a otras actividades y tareas cotidianas.
Así lo
explica la neuropsicóloga Carla María Kusiner, de la Universidad de Palermo,
Argentina, al referirse, por ejemplo, a los juegos interactivos para niños, de
los cuales dice: “Generan una elevada expectativa frente a la recompensa, por
lo que si no se alcanzan las metas o los niveles deseados provocan
irritabilidad y descontento”.
Por su
parte, la psicóloga Ana María Reyes sostiene que una exagerada exposición a la
red puede ocasionar en los pequeños graves repercusiones en su comportamiento.
“Los niños que usan la tecnología constantemente y sin control se alejan del
cumplimiento de sus deberes, y ello genera ansiedad y estado depresivo, ya que
no están cumpliendo con las exigencias del colegio y tampoco se están
enfrentando al problema, sino distrayéndolo con un uso excesivo de lo
tecnológico”.
Para el
psicólogo clínico, Julián Andrés Hernández Gómez, docente del Politécnico
Grancolombiano, “es una realidad que los niños que invierten más del 40 por
ciento de su tiempo en la tecnología suelen tener dificultades emocionales,
como la incapacidad de reconocer sus propios sentimientos o los de los demás;
baja o ninguna habilidad de interacción social, y presentar periodos de
depresión o ansiedad por el tiempo que pasan sin tecnología”.
“Esto puede
darse desde temprana edad, muchas veces desde que los niños aún no hablan y se
entretienen con los teléfonos celulares y las tabletas de sus padres, en vez de
explorar el mundo a su alrededor e interactuar con quienes los rodean, que es
la forma natural en la que se aprende”, anota Kusiner.
En tal
sentido, la Universidad de Harvard examinó a un grupo de pequeños con acceso a
teléfonos inteligentes, encontrando que los menores que los manipulaban dormían
menos, ya que, por el tamaño del dispositivo, era muy fácil llevarlos con ellos
a la cama, y utilizarlos sin medida y sin la supervisión responsable de un
adulto.
Y la
Academia Estadounidense de Pediatría, en su documento ‘Los niños, los
adolescentes y los medios de comunicación’, reveló contundentes estadísticas en
relación con el tiempo que los niños se sumergen en la tecnología: un niño
entre los 8 y 10 años pasa cerca de 8 horas diarias frente a un dispositivo
electrónico, y ese tiempo puede ascender a 11 horas por día en niños mayores y
adolescentes.
Los adultos
pueden tener parte en el problema
En el
análisis que el doctor Hernández Gómez hace del por qué la tecnología ocupa
gran parte del día a día de los niños está que, de alguna manera, los adultos
han creado esa dependencia en sus pequeños, por carecer de tiempo, por aspectos
de tipo económico que no les permiten ofrecerles otros espacios de distracción
o por la misma modernidad.
“La
actividad física, los deportes, los juegos grupales y al aire libre fueron
reemplazados por la comodidad de tener a los niños sentados y quietos en el
mismo lugar, pues al proporcionarles un video o una aplicación virtual logran
tenerlos distraídos, y por mucho tiempo; esto evidentemente disminuye la
inversión tanto de esfuerzo como de dinero”, sostiene Hernández.
Los
especialistas consultados indican que cuando un niño se vuelve adicto a la
tecnología se está volviendo adicto a la diversión sin ningún esfuerzo; por lo
mismo, aprenden que en el mundo ‘real’ las relaciones requieren de compromisos,
de comportarse de manera adecuada, lo cual ven innecesario; sin embargo, lo
intentan y empiezan a tratar de adaptarse a su medio, y si no lo logran, por la
falta de entrenamiento y el poco esfuerzo, se devuelven a la respuesta fácil:
entretenerse con la tecnología.
¿Cómo
prevenirlo?
Para el
doctor Hernández, la mejor estrategia de prevención es dar acompañamiento y
ejemplo, esto quiere decir que “la mejor manera de motivar a mis hijos para
desconectarlos de la tecnología es no hacerlo yo, obviamente, en los espacios
de familia, y ese tiempo lejos de la tecnología aprovecharlo para realizar
actividades conjuntas como ir a un parque, hacer deporte, ir al cine, leer, o
cualquier otra actividad que no involucre el sedentarismo frente a un aparato
tecnológico”.
Igualmente,
la psicóloga Reyes complementa diciendo que “hay que establecer una ‘cultura
familiar’, pues desafortunadamente los adultos también estamos expuestos a la
tecnología, a la televisión y a las pantallas; entonces, esa cultura familiar
no está fomentando otro tipo de actividades”.
Por ello,
explica la experta, las acciones para el cambio deben trabajarse
consistentemente, de manera organizada, programada y la meta de los padres ha
de ser la de buscar actividades más de socialización, “que generen mejores
niveles de comunicación, que se enseñe a resolver conflictos, y hacer de la
vida familiar algo armonioso, divertido, para que el niño no tenga la necesidad
de ‘escapar’ y sumergirse en un mundo tecnológico sin objetivos”.
¿Qué hacer?
Lo primero
que anota la doctora Carla María Kusiner es que los padres, maestros y
cuidadores deben hacer un examen consciente de su comportamiento, y pensar que
los niños aprenden a partir del ejemplo, por lo que si ven a sus mayores
conectados, querrán hacer lo mismo.
“Es
completamente real que la tecnología hace parte de la vida moderna y es una
herramienta que bien manejada nos brinda mayor y mejores resultados en las
actividades cotidianas de trabajo, estudio o en la interacción con pares, pero,
a la vez, deben existir pautas para mitigar su impacto y establecer reglas
propias extensibles a toda la familia y, obviamente, a los niños, en términos
de tiempo, temáticas de consulta y objetivos claros del uso de la tecnología”.
Para la
doctora Ana María Reyes, la tecnología tiene el poder de cautivar a los
menores, y una explicación de ello es “que nuestro cerebro tiene una parte de
aprendizaje desde la percepción visual, así los videojuegos y las pantallas
están activando esa información, generando que el cerebro entienda mucho más
fácil un contenido que incluya dibujos y formas, que si se lo transmiten con
signos, como es el lenguaje. Entonces, esto hace a la tecnología muy llamativa
para el cerebro”.
El psicólogo
Julián Andrés Hernández dice que es muy importante que los adultos o cuidadores
que conviven con los niños estén atentos a señales como el tiempo que los
menores mantienen aislados y conectados; “a que el niño se ponga de mal genio
cuando le piden que termine la conexión o que realice otra actividad; que
prefiera jugar en un dispositivo tecnológico a compartir con otros niños o la
familia; que no solucione los problemas, sino que los ignore, se aísle y escape
a través de la tecnología, estos son los síntomas que hay que tener en cuenta”.
El Tiempo -
Vida
ASTRID LÓPEZ
ARIAS - ABC del Bebé www.abcdelbebe.com
http://www.eltiempo.com/vida/educacion/problemas-de-salud-en-los-ninos-por-el-uso-de-aparatos-tecnologicos-153056
Actividades:
REALICE UN ESCRITOEN UNA HOJA Y COPIE LAS OPINIONES INDIVIDUALES DE LOS COMPAÑEROS
1. Cuál
considera es la dificultad más grande que se presenta a nivel familiar para que
los niños hayan llegado a ser tan dependientes de la tecnología?
2. De la lectura. ¿Cuál fue la idea que más le llamo la atención y por qué?



